La de malas…
Venía en friega por la carrera cuando de pronto se escuchó un sonido metálico y la llanta trasera empezó a desinflarse…
No fué nada de consideración, solo una simple ponchadura que en menos de 15 minutos se pudo solucionar.
Bonita vista por cierto
(Crucero hacia el pueblo de Potrerillos, Jal.)



