Ante todo, la vida no es una cosa palpable que se pueda tocar o ver bajo el microscopio. Al ser un estado de la energía, la vida no puede inducirse en un ser inerte. En la actualidad, no podemos transferir una configuración dada de la energía a ningún sistema.
Cuando nace un ser viviente, éste no adquiere vida, sino que hereda la habilidad para construir estructuras que ponen en movimiento ese estado de la energía. Podemos reconocer a las estructuras que sincronizan las configuraciones de la energía de las formas vivientes y podemos medir también el campo formado por el intercambio de partículas móviles cargadas eléctricamente entre el ambiente y los seres vivientes, pero no podemos detectar algo con aspecto físico llamado vida, sino solamente los efectos ejercidos por esa configuración de la energía sobre los biosistemas.
Sabemos hacia donde se mueve la energía, la densidad de esa energía y la clase del movimiento de esa energía, pero no podemos distinguir una estructura molecular o una clase de energía llamada vida. ¿Significa que la vida no existe? No, el único significado de las últimas afirmaciones es que la vida no es una cosa física, sino un grupo o serie de posiciones, densidades y movimientos de la energía.
La vida es un conjunto de microestados de la energía que se asocia con una demora en la dispersión espontánea de esa energía. La energía de los seres vivientes “salta” de un microestado a otro, siendo siempre controlada por ciertos operadores internos del mismo sistema termodinámico. Los Biólogos identificamos a tales operadores internos como enzimas. Esta es la razón por la cual consideramos que la transferencia de energía en los sistemas vivos es una coordinación no-espontánea de varios procesos espontáneos. Cualquier sistema en el Universo que sea capaz de coordinar los microestados de la energía en forma no-espontánea será una ser viviente.
Los días han pasado veloces y de buenas a primeras ya estamos festejando la llegada de un año más a nuestra vida.
Fin de año, excelente momento para hacer una pausa en nuestro andar por la vida y voltear hacia atrás para asimilar nuestros avanze y/o analizar nuestros múltiples errores, tiempo para revisar nuestras metas, regresar la vista al frente y darnos cuenta de que la vida sigue y nos dá una nueva oportunidad para hacerlas realidad.
Pequeñas metas a corto plazo y la consecución de logros mayores a largo plazo, es mi mejor recomendación que te puedo hacer. Y aunque suene “mal” la mejor forma de medir el avance es monetarizando esas metas… porque ¿de qué sirve cumplir metas, si estas NO te permiten darte una mejor vida a ti y a tu familia? claro, encomendando primeramente tu trabajo a tu Dios y realizando tus labores con la mejor calidad que te sea posible.
Espero de todo corazón que este año tan crítico que termina, te haya dejado aún con empleo y con la esperanza de que este 2010 será un mejor año para todos nosotros, al fin.. que nuestras esperanza de tiempos mejores, siempre será la última que fallesca ¿o no?
En lo personal, este 2009 no me a tratado del todo mal, aún tengo mi traba-hobbie, mis pequeños hijos estan creciendo sanos y fuertes, he conocido personas interesantes, he adelgado un poco, he matenido a flote este blog y he creado otro más, mi familia y yo hemos viajado a visitar a nuestros parientes que estan lejos, festejamos cumpleaños, fiestas y navidades muy unidos con las personas que nos quieren, en fin… creo que puedo sentirme bendecido y por lo tanto me veo obligado a dar gracias a Dios.
Mi mas ferviente deseo para este 2010 es que la dicha llegue a tu persona y a tu hogar. Y en lo que esto sucede, te dejo esta canción que tiene mucho de razón y lo mejor de todo es que hasta dan ganas de bailarla
Los días se van, las acciones se quedan.
Un abrazo para todos Uds.
PD: También deseo que por fin vivamos en un México sin miedo. Sé que esto último es difícil, pero no pierdo la esperanza…
No hay peor sufrimiento que el sentirse solo y abandonado por aquellos en los que confiabas, pero…. recuerda que SIEMPRE estará EL esperandote y cuidando tus pasos. Déjalo entrar a tu corazón y la dicha estará por siempre contigo, aún y cuando todos te abandonen.
Creo que este texto de Raymundo Riva Palacio, no deberieras perderterlo y si se puede…analizarlo.
¡¡ Basta, ya me cansé !!
Los mexicanos solemos quejarnos de que hemos perdido presencia en el mundo. Vemos que en América Latina no somos el gran país que antes sentíamos ser, con embajadores de lujo como El Chapulín Colorado y Verónica Castro, que hacían un eficaz tándem con una política exterior consecuente. Nos hiere al orgullo el ver cómo son otros los que ocupan nuestro lugar, y lejos de poder echar en cara que tenemos abiertas las puertas del paraíso en Norteamérica, nuestros socios comerciales también nos magullan. Los estadounidenses nos maltratan, a veces hasta la humillación, en sus fronteras, y los canadienses nos impusieron un sistema de visas con exigencias tan vastas, que lo único que no piden es acta de defunción.
Cuenta una antigua leyenda, que en la Edad Media , un hombre muy virtuoso fue injustamente acusado de haber asesinado a una mujer.
En realidad, el verdadero autor era una persona muy influyente del reino y por eso, desde el primer momento buscaron a un “chivo expiatorio” para encubrir al verdadero culpable.
El hombre fue llevado a juicio, ya conociendo que tendría escasas o ninguna oportunidad de escapar al terrible veredicto:
¡ LA HORCA !
El Juez, también cómplice (cosa rarísima), cuidó de dar todo el aspecto de un juicio justo y por esta razón le dijo al acusado:
“Conociendo tu fama de hombre justo y devoto del Señor, vamos a dejar en manos de Él tu destino.