Una «bala pérdida» corta la vida de Ulises -Asesinos Anónimos-

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Por más difusión que se hace de los riesgos que significa el detonar armas de fuego «al aire» en los festejos, de plano la gente estúpida y armada no entiende.

Un asesino anónimo ha segadola vida de un niño de 7 años en Zapopan y ese asesino anónimo tel vez ni siquiera sabe del terrible dolor en que a dejado a una familia.

Escrito por Santiago Vera

Ulises Escoto Campuzano, de 7 años, era un niño muy alegre al que le gustaban los caballos, junto con su familia, estaba a punto de irse a vivir a Estados Unidos, pero una bala pérdida apagó su felicidad en los festejos de Año Nuevo.

Leticia Campuzano Martínez, mamá de Ulises, junto con sus otros cuatro hijos, salió de su casa en la Colonia Miramar para ir a la Jardines del Valle, en Zapopan, donde se reuniría con unos compadres para celebrar la llegada del 2009.

La noche pasó sin contratiempos, Ulises estaba feliz jugando con los otros niños.

Ya casi daban la medianoche y el compadre de Leticia propuso sacar a los pequeños a la calle para que se divirtieran un poco. De pronto se escucharon varios disparos, por lo que decidieron meter a los niños.

«Estábamos comentado eso de que los íbamos a meter cuando llegaron los demás niños asustados de que el niño (Ulises) se había caído, nosotros pensamos que se había caído y se había dado un golpe en la cabeza», recuerda Leticia.

Con la ayuda de sus compadres, Leticia llevó a su hijo al Hospital de Zapopan donde, relata, los médicos no revisaron bien a su hijo ya que argumentaron que el aparato para hacerle los estudios al menor no funcionaba.

Entonces, fueron a la Cruz Verde Zapopan Norte, donde el personal les devolvió al pequeño al hospital; milagrosamente el aparato ya servia.

Los médicos descubrieron que Ulises no tenía un golpe en la cabeza, sino una bala alojada en la parte posterior del cráneo, por lo que lo llevaron al Antiguo Hospital Civil.

El viernes en la tarde Ulises murió. Los doctores no pudieron sacar la bala.

Con la muerte de Ulises, Joel Escoto Cedano, padre del pequeño, tuvo que viajar desde Chicago, pues él estaba en Estados Unidos trabajando para juntar dinero y llevarse a su familia en el transcurso del 2009.

Ahora no sabe si volverá a Estados Unidos. El último año que pasó lejos de su hijo le causa remordimientos. Sabe que no podrá volver a verlo. Tendrá que acostumbrarse a su ausencia.

Ni Joel ni Leticia saben quién mató a Ulises, pero desean que se entere que la bala que lanzó al aire terminó con la vida de un niño inocente.

Fuente: Mural.Com

Acá también un comentario de una persona afectada:

Martha Beatriz Meza Rojas
Guadalajara
Col. Santa Elena Alcalde
29 de Diciembre del 2008

Cada año crece el número de asesinos anónimos, aquellos que disparan balas al aire para demostrar que son felices, para matar el año viejo y dar vida al nuevo. Ignoracia, no existen las balas perdidas, todas tienen un destino y la falta de valores de nuestra sociedad lo señala, niños, jovenes y adultos mueren por la imprudencia de los borrachos que no respetan la vida de los demás, ¡hasta cuando!, hasta que la sociedad lo quiera, Por favor, denuncia a quien dispare balas al aire. Salva a tu familia ya que nuestro único hijo fue una victima más.

¿¿HASTA CUANDO??

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